Datos recientes señalan que la Generación Z presenta índices elevados de problemas de salud mental vinculados al entorno laboral. Según los análisis, ocho de cada diez jóvenes reconocen que el trabajo deteriora su salud mental, con el estrés afectando al 52% de los trabajadores de este grupo.
Impacto en la empleabilidad
El estudio destaca que estos síntomas son los más altos entre todas las generaciones. La influencia de referentes cinematográficos de los años 90, como el personaje Tyler Durden, ha contribuido a la formación de un canon de masculinidad absorbido sin cuestionamiento por parte de una generación.
Los datos indican que la Generación Z se encuentra en riesgo de ser considerada no apta para el despliegue laboral y presenta mayor propensión a problemas de salud como el ictus. Los jóvenes buscan modificar las condiciones del lugar de trabajo para abordar estos aspectos de salud mental.



