La Casa Blanca ha acusado este lunes a los medios de comunicación y al Partido Demócrata de promover la «violencia política» mediante la demonización continua del presidente Donald Trump. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que «ningún otro presidente en la historia ha enfrentado intentos tan reiterados y graves contra su vida».
Respuesta tras el ataque
Estas declaraciones se producen en el contexto de un reciente ataque contra Trump, que la administración atribuye a la retórica hostil de demócratas y medios liberales. Leavitt subrayó que dicha estrategia busca culpar a Trump de todos los males, en lo que outlets políticos liberales han calificado como una «nueva» táctica demócrata.
Paralelamente, Trump ha rechazado peticiones para retirar al ICE, la agencia de inmigración con mayor presupuesto del país. El presidente mantiene sus políticas migratorias y culpa directamente a los demócratas por la muerte de ciudadanos estadounidenses, argumentando que su laxitud fronteriza es responsable.
La Casa Blanca insiste en que no reculará ante presiones, vinculando estos episodios a un patrón de ataques personales y políticos contra Trump.



