El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha decretado un nuevo estado de excepción con el fin de hacer frente a la criminalidad en diez provincias del país.
Alcance de la medida
La disposición afecta a las zonas más afectadas por la violencia y permite a las fuerzas de seguridad adoptar acciones extraordinarias para restaurar el orden público. El mandatario ecuatoriano ha justificado la decisión por el incremento de los índices delictivos registrados en los últimos meses.



