Medidas legislativas adoptadas
El Gobierno de Grecia ha aprobado una nueva ley que acelera las deportaciones de inmigrantes cuyos solicitudes de asilo han sido rechazadas. La normativa contempla el envío de estas personas a centros de retorno situados fuera de las fronteras de la Unión Europea. Las autoridades helenas han justificado la decisión con la afirmación de que «cuidamos nuestro país». Según los datos disponibles, Alemania, Austria, Dinamarca y Grecia estudian la construcción de instalaciones en territorio africano para acoger a quienes se les deniegue la protección internacional. La ruta marítima entre Turquía y Grecia continúa siendo una de las principales vías de entrada irregular a Europa, con incidentes recientes de interceptaciones y devoluciones.



