Un pastor pronunció el versículo bíblico Juan 3:16 durante una predicación pública. Las autoridades gubernamentales calificaron la acción como un acto delictivo y procedieron en consecuencia. El suceso se produjo en el marco de una reunión religiosa ordinaria.
Reacción oficial
Según los informes disponibles, el contenido del mensaje fue considerado contrario a la normativa vigente en materia de expresión pública. No se han facilitado detalles adicionales sobre la identidad del pastor ni sobre la fecha exacta del acontecimiento.



